La Flotilla Global Sumud, iniciativa humanitaria cuyo objetivo es romper el bloqueo israelí sobre Gaza, informó sobre explosiones, presencia de drones no identificados e interferencias en las comunicaciones, durante su travesía por el mar Mediterráneo, frente a las costas de Grecia.
Arlin Medrano, activista mexicana que forma parte de la flotilla, confirmó que un total de 11 barcos resultaron atacados con dispositivos químicos o granadas aturdidoras.
La flotilla internacional calificó los ataques como “operaciones psicológicas” destinadas a frenar su avance. También afirmó que la presencia de drones busca “intimidar y potencialmente recabar inteligencia para Israel”.
Además, la misión marítima condenó los “intentos” del gobierno israelí por “criminalizarla”, luego de que autoridades israelíes afirmaran que se trata de una presunta “iniciativa yihadista” apoyada por el grupo islamista Hamás.
Por su parte, el pasado 23 de septiembre, el Ministerio de Exteriores de Israel advirtió que la flotilla debe atracar en puertos israelíes para entregar la ayuda humanitaria que transporta, en lugar de dirigirse directamente al enclave palestino.
La misión rechazó dichas acusaciones y reiteró que la flotilla, compuesta por 51 barcos, defiende su “derecho a entregar ayuda, proteger a los voluntarios y desafiar el asedio” de forma “transparente y no violenta”.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Unión Europea condenaron los ataques y exigieron que cesen de inmediato. También solicitaron que los responsables rindan cuentas. El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió una investigación “independiente” sobre lo ocurrido.
Escrito por Fernanda Trujano Chavarría
Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas por la UAEM.