Foto: OMS
El conflicto en Gaza ha causado estragos en la población infantil, con casi 55 mil niños menores de cinco años requiriendo atención médica por desnutrición aguda, según un estudio realizado entre enero de 2024 y agosto de 2025, del Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (UNRWA, por sus siglas en inglés).
La investigación, publicada en la revista médica The Lancet, evaluó a más de 219 mil niños en centros de salud y campamentos, utilizando la medición de la circunferencia del brazo para detectar desnutrición por emaciación, es decir, un tipo de desnutrición aguda caracterizada por un peso bajo con relación a su estatura.
La UNRWA concluyó que los resultados mostraron una clara relación entre los bloqueos de ayuda humanitaria por parte de Israel y el aumento de la malnutrición, exacerbada por desplazamientos forzados, así como por la inseguridad alimentaria.
Entre enero y junio de 2024, la prevalencia de malnutrición se mantuvo entre 5 y 7 por ciento, pero tras bloqueos prolongados, aumentó a 14.3 por ciento en enero de 2025, afectando especialmente a niños de 24 a 59 meses; poco más de cuatro años.
El estudio reveló que, durante el alto al fuego en marzo de 2025, la cifra se redujo a 5.5 por ciento, pero un nuevo bloqueo hasta agosto de 2025 elevó la desnutrición a 15.8 por ciento, afectando a más de 54 mil 600 niños.
Posteriormente, la ONU declaró estado de hambruna en Gaza en agosto, con más de medio millón de personas en hambre extrema.
Finalmente, expertos como Juan Alguacil, médico y catedrático de Salud Pública en la Universidad de Huelva, y Rafael Castro-Delgado coordinador del Grupo de Investigación en Asistencia Prehospitalaria y Desastres (GIAPREDE), destacaron la gravedad moral y humanitaria de la crisis, señalando que la desnutrición es prevenible y está vinculada a la falta de alimentos por restricciones impuestas.
Escrito por Fernanda Trujano Chavarría
Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas por la UAEM.